
Mírame a los ojos y sonrríeme. Acercate cada minuto mas y mas de una forma tan sutil que no note como la distancia entre ambos se empequeñece. Tocame, dejame sentir las palmas de tus manos en mi brazo, hombros y cara. Cuando la distancia sea pequeña, con tu frente en mi barbilla o con tu mejilla tocando por una fracción de segundo la mía o mi mano: Entonces respira, solo respira porque cada vez que lo hagas será una petición, cada vez que exhales se clavará un filo mortal a mis ganas de no besarte y a mis dudas. Y me sentirás del otro lado con mis ojos cerrados pensando en ti.
Y ESE BESO SERÁ PERFECTO Y LE SEGUIRÁ MI ABRAZO.